Fuller House – Primera Temporada

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Crecí viendo la serie original de Full House (conocido en América Latina como Tres por Tres), y tuve un reciente viaje al pasado cuando Warner Channel retransmitió varios de los episodios, celebrando los 20 años de la compañía en el aire (¡también pasaron ER!). Era la primera vez que veía la serie subtitulada, y me sorprendí bastante debido a la tendencia de los canales de cable de pasar sus contenidos doblados. Decirles que recibí las noticias de este reencuentro con algún gruñido sorpresivo y alguna risa por la nariz es pura sutileza de mi parte-

Fuller House — que significa que la “casa está más llena,” además de “Fuller” como el nuevo apellido de DJ — comienza con la misma premisa~ DJ Fuller (nacida Tanner; Candace Cameron de vuelta en sus zapatos Tannerinos), viuda hace casi un año y madre de tres — el adolescente Jackson (Michael Campion), el niño de 7 años Max (Elias Harger) y el bebé Tommy (Dashiell & Fox Messitt) — se prepara para la fiesta de despedida de su padre, Danny Tanner (Bob Saget), que está siendo organizada por su amiga de toda la vida Kimmy Gibbler (Andrea Barber). Toda la pandilla [Steph (Jodie Sweetin), el Tío Jesse (John Stamos, también productor), la Tía Becky (Lori Loughlin), el Tío Joey (Dave Coulier), los gemelos (Blake y Dylan Tuomy-Wilhoit)] está de regreso para la agridulce despedida (y la cursi bienvenida noventera), ya que se van casi todos a Los Ángeles. Rendida ante la presión de ser madre soltera, Danny decide dejarle a DJ la casa de San Francisco; Steph deja sus eventos de música para mudarse con ella, y Kimmy finalmente se muda a la icónica casa noventera… con su hija Ramona (Soni Nicole Bringas).

Ven~ la casa sí que está “fuller.

La serie de 13 episodios comienza con un episodio relleno, que básicamente funciona en honor a los fans del show, ya que vitorean hasta la primera aparición en escena de la casa. Después es ovaciones a todos los personajes viejos que alguna vez han aparecido en el universo Tanner. Llegan momentos bastante embarazosos, pero todos están entregados a sus papeles. Fuller House mantiene el espíritu original del programa de tal forma que los fans de toda la vida, que han podido avanzar con los tiempos, pueden apreciar completamente– Sigue siendo entretenimiento sano y moralista; el Tío Joey les enseña a los niños modernos como ser niños, y DJ le enseña a Kimmy como castigar a su hija cuando ésta tiene falta de juicio… aunque admito que tener que “seguir” a su teléfono móvil fue una movida de mamá genial. Es, sin embargo, los problemas de Kimmy y Steph lo que anclan al programa en nuestras épocas, una con su divorcio del Latino mujeriego Fernando (Juan Pablo Di Pace), y la otra revelando que — spoiler — no puede tener hijos. Es el tono más serio sin llegar a caer en el tropo de las telenovelas como los ataques de amnesia que duran un día o el PTSD (por sus siglas en inglés, o TEPT, Trastorno por Estrés Postraumático) de movimientos telúricos; pero en caso que se logre una segunda temporada (ding!), estoy esperando esos famosos “after school specials” [Wikipedia].

En general, Fuller House es fácil de ver en un binge-watch; aunque no tengo idea como ése sistema funcionaría para Netflix y su formación de “entretenimiento familiar.” Después de todo, el éxito de series como Full House (y otras series familiares de la década) se debe a la redifusión y retransmisiones. La lista de episodios de éstos parecen nunca terminar.

Rating: ★★★☆☆ 

amy

Editora de YAM Magazine, diseñadora de web, y blogger de medio tiempo. Adicta a las películas, la música… y últimamente adicta a las series (a.k.a. TV).

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